23 divertidas situaciones que te dicen que eres madre

1. Alguien pisa uno de tus pechos sin querer.

2. Alguien te saca tu pantufla y la refriega en tu cara mientras tú estás (sigues) tomando desayuno.

3. Hay un email en tu bandeja de entrada que se titula Piojos.

4. Cosas como “me gustaría tener la trompa como de un elefante” se están diciendo y no suenan tan extrañas.

5. Hay un niño de tres años sin calzoncillos, de boca en el andador de juguete. Está gritando “ayuda, estoy atrapado en un precipicio”, mientras que en el fondo hay un bebé llorando sin parar.

6. Alguien te está conversando mientras tú estás durmiendo.

7. Alguien te está conversando mientras te lavas los dientes.

8. Alguien te está conversando mientras haces pipí, y espera que tu juegues a la escondida con él al mismo tiempo.

9. Estás en cama con los ojos cerrados y has luchado por esto así que no abrirás tus ojos, incluso si esto significa dejar que alguien camine por sobre tus costillas, pide tu cabeza, te saque pelos, cubra tus fosas nasales, y responda reiteradamente la pregunta “¿mami, ya estás enojada?”

10. Nunca puedes tomarte una taza de té/café que aún está caliente.

11. Nunca puedes terminarte esa taza de café o té. Jamás.

12. Hay un zapato de taco alto misceláneo, un batidor de huevos, un casco de vikingo y una tabla para nadar en el piso de tu baño.

13. Te sientes extrañamente nostálgica cuando notas el zapato de taco alto.

14. Consideras que un viaje a IKEA con tu marido para cambiar un colchón, es una cita.

15. Te pones tacones, por primera vez, en meses, junto con tu nuevo y espectacular abrigo de piel. Hay una calcomanía de Charlie Brown colgando del abrigo que te pusiste por primera vez.

16. Te despiertas a las 7.20am. ¡Suertuda!

17. No puedes nombrar ninguna canción actual, pero la música de Frozen y de ese andador de juguete está dando vueltas por tu cabeza.

18. Perder el oso de peluche favorito es tu peor pesadilla. Perdón, esas no son las palabras correctas. Perder el oso de peluche favorito es un holocausto nuclear.

19. Te emocionas cuando ves un camión de la basura.

20. Tienes que contenerte de decir “rompido” (de romper), “sabo ” (de saber), y “cupido” (de caber).

21. No hay más descandos dulces de medio día. Si es una verdadera emergencia y realmente NECESITAS comerte ese chocolate en este minuto antes de que algo realmente malo ocurra, te esconderás como la criminal que eres para que ningún niño sepa que te lo comiste.

22. Así es como suena una conversación telefónica con una amiga:

Hola amiga, (si hijo estoy hirviendo el agua para tu chocolate caliente. Chocolate tibio, lo siento). Si amiga, lo siento, estoy contigo ahora, adelante. (Si hijo, aún estoy hirviendo el agua para tu chocolate tibio. Hijo, hijo, no hagas eso, ¡te vas a caer!) Lo lamento amiga. (Oh, vamos. ¡Increíble!) Perdón, sí, háblame, estoy escuchando, puedo hablar y escuchar al mismo tiempo.

23. Estás en casa, dirigiéndote a la cocina. Pisas algo y empieza a tocar una música o grita ‘¡poder de cuncuna!’ lo tomas y lo pones de vuelta en su lugar, aunque estás totalmente consciente de que te tropezarás de nuevo con él en 10 minutos más.

Fuente: UPSOCL Mujer
Imagen: guiainfantil.com