Déjales que sean autónomos: la tabla inspirada en Montessori para saber qué tareas pueden hacer en cada edad

Son muchas las madres (y muchos los padres) que en algún momento dicen que no pueden más, que están agotados, que todo el día están recogiendo, limpiando y continuamente detrás de sus hijos para conseguir que todo esté en su sitio y mínimamente presentable.

Bien, no están solos… todos andamos más o menos igual. Sin embargo, gran parte del “trabajo” de los padres lo asumirían los hijos si se les diera la oportunidad de hacerlo. Es una cuestión de darles autonomía, de ponérselo fácil para que puedan colaborar y de hacerles partícipes de sus “destrozos” y “desórdenes”.

Por eso hoy les decimos esto: “déjales que sean autónomos, para que así crezcan”. Y para saber cuándo están capacitados les dejamos con una tabla inspirada en Montessori para saber qué tareas pueden hacer en cada edad.

Déjale que crezca

Quizás no se lo crean (o quizás sí), pero son muchos los padres a los que en la consulta les tengo que decir esto: “déjale crecer”, o “ayúdale a crecer”. Porque tienen cuatro o cinco años y no saben casi vestirle solos, no beben agua más que cuando la piden, muchos aún son bañados y casi, casi, alimentados.

¿Que a qué me refiero? Pues que me dicen cosas como “es que está muy pegadito a mí”, “es que duerme solo, pero se viene todas las noches a mi cama”, “es que lo veo muy bebé”, “es que creo que tendré problemas con el pañal”, “es que apenas juega con otros niños”, etc., y yo les digo que no se agobien, que no pasa nada porque el niño haga todo eso, pero que hay muchos niños que aún siguen anclados en la etapa de bebé, y tienen que poder pasar página.

Pero para poder pasar página y que los padres no nos acabemos convirtiendo en sus mayordomos tenemos que promover su autonomía, que hagan cosas ellos solos. No tiene sentido que los fines de semana, por ejemplo, les vistamos nosotros. Que lo hagan ellos. Puedes dejarle la ropa a su altura y que se la pongan… que lleguen a su ropa. Y si prefieres darle tú lo que quieres que se ponga, dáselo, pero no lo vistas, que lo intente él.

No tiene sentido que el niño tenga sed y que tenga que venirte a decir que quiere agua. Déjale los vasos de plástico en algún cajón que pueda abrir, o fuera, a una altura acorde a su estatura. Y si quieres, incluso una botellita con agua para que él mismo se la sirva.

Y así con todo. Que vea que puede hacerlo. Que lo intente. Que lo haga. Que empiece a ocuparse de su vida, que tiene edad y capacidad para empezar a hacerlo.

No forzar, pero sí permitir crecer

No hay que obligar ni forzar al niño a hacer las cosas. No tiene sentido que se lo hagamos todo los padres y de repente le obliguemos a hacerlo. Tiene que salir de él, de querer hacerlo, de querer colaborar, de querer ser uno más, como tú, partícipe de su imagen, del orden de la casa, de la limpieza, de la higiene…

Así que sugiere, invita a hacer, o directamente haz que sea divertido (si es posible): canta, ríe, hazle reír mientras lo hacen, cuéntale historias… así puede ser hasta divertido también para ti, aunque tarden un poco más.

Montessori

Pero… ¿cómo voy a hacer que mi hijo, que apenas ha hecho nunca nada, se ponga ahora a hacer lo que pone en su edad?, piensan muchos. Tranquilidad. Si tienes un hijo de 9 años, por ejemplo, y se acaban de dar cuenta de que apenas hace nada de eso, y tampoco lo ven capaz, será porque no ha hecho aún mucho de lo anterior.

La tabla es progresiva y orientativa. Un niño de 9 años puede hacer lo que dice la tabla si en las edades anteriores, más o menos, tuvo las responsabilidades para las que estaba preparado. Así que si la están mirando y piensan que les gustaría que su hijo hiciera más cosas, y además piensan que las hará motivado y con implicación, pues igual tienen que empezar por cosas de edades inferiores, para finalmente llegar a lo de su edad.

De igual modo, un niño puede hacer las cosas que en la tabla aparecen para niños de más edad. Todo depende de su motivación, sus ganas y su habilidad. Al final la clave está en respetar sus ritmos de aprendizaje.

En cualquier caso no dejan de ser ideas, un abrir los ojos de los padres que piensan que sus hijos son siempre pequeños para hacer algunas cosas, que puede ayudar a todos los miembros de la familia: si mamá y papá no tienen que hacerlo todo, si los hijos también colaboran en las tareas del hogar, puede quedar más tiempo libre para pasar todos juntos. Y esto seguro que los hijos también lo valoran.

@armando_bastida

Fuente e Imagen: bebesymas.com