Educar hijos adolescentes

Aunque en ocasiones nos preocupamos más por nuestros hijos cuando son bebés o todavía niños por considerarles más vulnerables, la etapa de la adolescencia no es menos preocupante. Constituye una etapa de gran inestabilidad en la vida de las personas y los padres debemos estar muy atentos para apoyar a nuestros hijos en todo lo que necesiten.

Por este motivo, la Federación de Familias Numerosas de Euskadi, Hirukide, integrada en la Federación Española de Familias Numerosas, ha lanzado un vídeo para padres sobre la importancia de estar ahí cuando nuestros hijos estén pasando una etapa difícil en sus vidas.

La intención de este vídeo es la de llegar a aquellos padres que en estos momentos se enfrentan a la adolescencia de sus hijos, una difícil pero importantísima etapa de sus vidas. Trata de ayudar a las familias que no saben cómo manejar los conflictos que surgen a diario en casa; nos recuerda que nosotros también fuimos adolescentes, rebeldes e independientes, y que todo pasa:

A día de hoy, en México, hay más de 12.8 millones de jóvenes con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años, y más de cinco millones de hogares en los que las madres y los padres lidian con ellos.
La rebeldía adolescente se puede manifestar de múltiples maneras, pero los adolescentes siguen considerando a la familia como un valor fundamental. Por tanto, como padres tenemos que demostrarles que les queremos también cuando menos se lo merezcan, porque además será cuando más lo necesiten.

Con este vídeo de Hirukide quiere trasladar un mensaje de ánimo y motivación a los padres de hijos adolescentes. Y para hacerlo, convierten en protagonistas a quienes consideran que pueden tener más experiencia y empatía para dar consejos sobre esta materia: los abuelos. Serán ellos los que digan a sus hijos, ahora padres, que ellos también fueron adolescentes, y les recuerden que “a su edad tú también cuestionabas todo y no querían pautas o reglas de ningún modo” o “recuerda que a su edad tú también saltaste y, aunque muchas veces fallaste, otras muchas triunfaste”.

Quiérele cuando te grite y no quiera saber de ti. Cuando su mundo se derrumbe y crea que tu eres la causa, no te rindas. Todo pasa. Quiérele cuando todo le salga mal y no haya salida. Demuéstrale que sí, que sólo es una caída. A veces ofrecerás tu ayuda y otras… Otras tendrás la duda. Porque la adolescencia es una etapa de decisiones e indecisiones. Así que enséñale, aunque las quiera tomar solo. Y, si sale mal, dale tu apoyo. Y acepta que haga su camino aunque a veces signifique que tú cambies el tuyo, porque hace ya años que tú encontraste el camino, pero, como él, también estabas perdido.

A su edad tú también cuestionabas todo y no querías pautas o reglas de ningún modo. Pero una madrugada, tras una larga noche fuera, me aseguraste que estabas buscando tu lugar en el mundo, me confesaste que habías tomado decisiones, que tenías un plan, un proyecto de vida. Yo no te entendía pero recuerdo que te miré a los ojos y comprendí que en todo caos siempre hay un poco de orden. En ocasiones hay que perderse para poder encontrarse.

Por eso, cuando veas que le quema el fuego por dentro, recuerda que a su edad tú también saltaste. Y aunque muchas veces fallaste, otras muchas no. Con el tiempo quizás logre ser el protagonista de su vida y entender que la autonomía y la libertad no están exentas de responsabilidad. Comprenderá que la buena suerte tiene sus reglas, y ésta se obtiene con esfuerzo y cuando menos te lo esperas. Así que hasta entonces si te ruge su fiera, espera. Y aprende a lidiar con ella.

¿Prefieres que sea gato o pantera? Habrá veces que se pierda, y entonces llore, grite y muerda. Es normal, hay trayectos muy escondidos y momentos donde se dará por perdido, pero tú tendrás que estar ahí incondicionalmente, ser su faro y, cuando la noche le encuentre, guiarlo sin reparo. Y si aún así no puede y el viaje se hace largo, recordarle que siempre, siempre, tú le ofrecerás amparo.

Fuente: www.hacerfamilia.com (editado)
Imagen: abc.es