Entender los problemas de su hijo con la hiperactividad

Por Amanda Morin

De un vistazo
La hiperactividad es a menudo causada por una condición médica llamada TDAH.
Los niños que son hiperactivos no solamente mueven mucho sus cuerpos, también sus cerebros tienen dificultad para tranquilizarse.
Hay pasos que puede tomar para ayudar a manejar la conducta hiperactiva en su casa y en la escuela.
La mayoría de los niños se mueven mucho cuando tienen exceso de energía. ¿Con qué frecuencia usted tiene que decirle a su hijo que se quede quieto, que pare de interrumpir o que se mueva menos? La hiperactividad es un signo clásico del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). También puede presentarse junto a otras condiciones. Infórmese más acerca de lo que podría estar detrás de la hiperactividad de su hijo y las maneras en las que usted puede ayudar.

Lo que podría estar viendo
Los signos de hiperactividad fácilmente detectados. Estos, a menudo, despiertan reacciones negativas en las otras personas. Hasta que usted sabe las razones que están detrás de las conductas, usted podría encontrarse a sí mismo sintiéndose molesto y pensando que su hijo se está portando mal. Sin embargo, si su hijo tiene TDAH, su hiperactividad está causada por diferencias en el funcionamiento de su cerebro.

Estas son algunas de las conductas comunes con la hiperactividad:

Habla constantemente y con frecuencia interrumpe a los otros
Se mueve de lugar a lugar rápidamente y con torpeza
Se sigue moviendo, incluso cuando está sentado
Choca con las cosas
Se mueve mucho y toca todo lo que está a su alrededor
Tiene problemas para sentarse quieto durante las comidas y durante otras actividades tranquilas
Qué puede causar hiperactividad
El TDAH es una causa frecuente de la hiperactividad en los niños, pero no es la única causa posible. Otras condiciones pueden causar que los niños se muevan y hablen mucho por diferentes razones. Aquí le presentamos algunas de las dificultades sobre las que usted puede leer y hablar con el doctor de su hijo.

TDAH: Esta es una condición del cerebro que, por lo general causa que los niños se muevan y hablen sin parar. Es en realidad el resultado de un “cableado” del cerebro que trabaja de manera un poco más lenta de lo normal. Piense en el juego Congelado, Descongelado. Con el TDAH el cerebro se tarda más tiempo en comenzar y “avanzar”. Pero también tiene problemas para pisar el freno y “parar”.

Ser hiperactivo no es simplemente que el niño se mueva alrededor. Los niños podrían tener movimientos adicionales, incluso cuando están haciendo pequeñas cosas, como atándose los zapatos, escribiendo o tocando un instrumento.

“Ser hiperactivo no es simplemente que el niño se mueva alrededor. Los niños podrían tener movimientos adicionales, incluso cuando están haciendo pequeñas cosas, como atándose los zapatos, escribiendo o tocando un instrumento”.

Los niños con TDAH también tienden a ser impulsivos y tienen dificultad para prestar atención. El TDAH puede lucir diferente a diferentes edades. Por ejemplo, un niño en preescolar podría ser propenso a los accidentes, mientras que un niño de la escuela primaria podría ser incapaz de sentarse quieto el tiempo suficiente para terminar su tarea.

Trastorno de la ansiedad: La ansiedad puede hacer que los niños estén inquietos y que sean incapaces de mantenerse concentrados. Esos síntomas, algunas veces llevan a la gente a pensar equivocadamente que esos niños tienen TDAH. Sin embargo es posible, tener las dos condiciones al mismo tiempo.

Hipertiroidismo: Esta es una condición muy rara en los niños, pero cuando la tienen, puede causar que sean excesivamente inquietos y no tengan la capacidad para concentrarse. Puede también incluir dificultades en los ojos, como irritación o abultamiento.

Trastornos del oído interno: Los niños con problemas del oído interno son, por lo general, hiperactivos. Su necesidad de movimiento constante podría ser causada por su trastorno de la audición y el equilibrio.

Dificultades del procesamiento sensorial: Los niños con dificultades del procesamiento sensorial pueden volverse hiperactivos cuando son estimulado en exceso o muy poco estimulados.

Cómo obtener respuestas
Llegar al fondo de la hiperactividad de su hijo es un proceso que puede llevarle varios pasos. Una buena manera de empezar es observar a su hijo y tomar notas. Tener estas notas le ayudará cuando tenga que hablar con los profesionales acerca de sus preocupaciones, y le ayudará a obtener respuestas más rápido.

Aquí le mostramos lo que usted puede hacer para entender qué es lo que está detrás de la hiperactividad de su hijo.

Hable con el maestro de su hijo. La hiperactividad puede afectar al aprendizaje. Es por eso que es una buena idea hablar con el maestros de su hijo. Juntos pueden combinar las estrategias para el salón de clases que pueden ayudar, como por ejemplo usar una señal secreta para que su hijo permanezca concentrado en la tarea.

Considere una evaluación educativa. Si usted piensa que la hiperactividad de su hijo está afectando su aprendizaje, usted o el maestro de su hijo pueden pedir que la escuela lo evalúe. Si la escuela está de acuerdo, usted no tiene que pagar por la evaluación.

Dependiendo de los resultados, su hijo podría obtener los servicios y apoyos necesarios para cumplir con sus necesidades. Esto podría incluir cosas como tomar descanso durante los exámenes o tomarlos en un salón de clase separado donde habrá menos distracciones. La escuela podría comprometerse a proveer esos servicios por escrito a través de un plan 504 o un IEP. Pero la elección de hacer una evaluación es totalmente suya.

Hable con el doctor de su hijo. Lleve sus notas a la próxima visita y comparta sus preocupaciones con el doctor de su hijo. El doctor podría querer descartar el hipertiroidismo y otras causas médicas que pudieran ser la cause de esta hiperactividad.

Probablemente, el doctor le hará algunas preguntas para tener una mejor idea de la situación de su hijo. Estas podrían incluir, hace cuánto tiempo usted ha observado esas conductas, si han empeorado con el paso del tiempo y si el maestro también las ha observado. El doctor también podría recomendar una evaluación psicológica para ver cómo piensa su hijo y para evaluar si tiene TDAH o ansiedad o ambas condiciones.

Hable con los especialistas. Usted podría ser referido a más de un especialista para llegar al fondo de la hiperactividad de su hijo. Un audiólogo buscaría la posibilidad de problemas de audición. Un neurólogo, un psiquiatra o un pediatra con especialidad en el desarrollo de la conducta, buscarían dificultades médicas basadas en el cerebro. Estas incluirían el TDAH. Y un psiquiatra o un psicólogo podrían diagnosticar un trastorno de la ansiedad.

Los profesionales que podrían prescribir medicación para tratar estas dificultades son el doctor de su hijo, un psiquiatra, un neurólogo o un asistente de médico.

Vea a un especialista del aprendizaje privado. El TDAH puede tener un efecto muy grande en el aprendizaje de su hijo. Un psicólogo puede hacer una evaluación para ver cuál es el impacto y ver si hay alguna dificultad de aprendizaje presente. Las pruebas son las mismas que las que se utilizan en la evaluación escolar, pero usted tendría que pagar por esta evaluación, ya que la haría en forma privada.

Los tutores pueden ayudar a los niños a desarrollar estrategias para evitar que el TDAH entorpezca el aprendizaje. Recuerde que los tutores no hacen evaluaciones formales.

Qué puede hacer ahora
Incluso si usted no obtiene una evaluación, hay muchas cosas que puede hacer para encontrar apoyo. Hay estrategias que puede probar para ayudar a manejar la conducta de su hijo. Recuerde que no tiene que apurarse. Intentar muchas estrategias a la vez puede dificultar averiguar cuál es la que mejor funciona para su hijo. Aquí hay algunas sugerencias:

Aprenda lo más que pueda. Entender la hiperactividad de su hijo, es el primer paso para obtener la ayuda que necesitan. Mientras más sepa, mejor capacitado estará para ayudar a su hijo a ganar las habilidades de autocontrol.
Observe y tome notas. Al observar las conductas de su hijo, usted podría ser capaz de detectar patrones y desencadenantes de conductas. Tal vez el nivel de actividad de su hijo aumenta a medida que se hace más tarde en la noche. O tal vez su hijo tiene más dificultad para quedarse dormido aún cuando está muy cansado. Reconocer los desencadenantes le permitirá intentar diferentes estrategias tales como el cambiar el horario para ir a dormir, por ejemplo.
Déle cosas para entretenerse. Deje a su hijo que mastique goma de mascar, que use pelotas blandas para aliviar el estrés o tener algún otro elemento con el que puedan jugar y tocar. Esto puede ayudarle a llevar algo de la hiperactividad a través del uso de esos objetos, y reducir la posibilidad de que su hijo busque otros objetos a su alrededor.
Considere clases de artes marciales o yoga. Las actividades físicas le darán a su hijo una salida para ese exceso de energía con la que tiene que lidiar. Además, estas actividades le enseñará a que esté consciente de sus propios movimientos y a que tenga más control de su propio cuerpo.
Pruebe diferentes estrategias. Para obtener nuevas ideas para lidiar con las dificultades de conducta, fíjese en los consejos de los expertos en Entrenamiento para padres. Allí encontrará consejos útiles para manejar a energético hijo.
Conéctese con otras familias. Saber que su familia no es la única que está lidiando con la hiperactividad, puede hacer una gran diferencia. Conéctese con las familias que están en situaciones similares y comparta con ellas información y consejos. Esto puede ser una fuente importante de apoyo para usted.
Entender más acerca de qué es lo que está pasando con su hijo puede ayudarlo a comenzar a darle la vuelta a las dificultades de comportamiento en lugar de reaccionar a ellas. Enfocarse en las fortalezas de su hijo, encontrar el apoyo para usted y cambiar las cosas poco a poco, va a hacer que tanto usted como su hijo se sientan con mayor confianza y en control.

Puntos clave
Hablar con el maestro y el doctor de su hijo sería un buen primer paso para obtener la ayuda que necesita.
La hiperactividad es un signo de una condición médica, no el resultado de mala crianza.
Dar a un niño, que no puede parar de moverse y tocar cosas, una pelota de goma o plastilina para apretar puede ayudarle a concentrarse.

Fuente e imagen: understood.org