ESTIMULACIÓN AUDITIVA

El sentido de la audición es uno de los que más tempranamente se desarrolla, desde el cuarto mes de gestación, el feto es capaz de percibir sonidos internos de la madre como los latidos del corazón y sonidos externos como las voces y melodías. Las primeras experiencias musicales que ofrezcamos al bebé son fundamentales para el desarrollo de sus habilidades perceptivas y motrices.

Para los bebés, el sonido es un poderoso estímulo, desde que nace reaccionan ante los ruidos: prestan gran atención a la voz de mamá, buscan el lugar de procedencia de los sonidos que escucha, disfrutan de juguetes sonoros y les agrada los ambientes musicales.

La reacción de un bebé ante el sonido dependerá de dos factores que se deben tener en cuenta:

1. El temperamento del bebé. Si se trata de un bebé muy sensible es posible que reaccione abruptamente ante los sonidos sobre todo si estos se producen a una alta intensidad, sin embargo, si el bebé es un poco más tranquilo y relajado no causarán en él mucha inquietud.

2. Familiaridad del sonido. Si los sonidos que el bebé escucha son conocidos para él incluso desde el momento que se encontraba en el vientre de la madre, aunque éstos sean estruendosos será capaz de dormir plácidamente. Pero si se trata de un sonido nuevo para él llamarán totalmente su atención siendo su reacción de emoción, alegría o temor.

La estimulación auditiva ayuda a los niños a conocer el mundo a partir de los sonidos que se encuentran en él y favorece el desarrollo del habla ya que es el principal canal de aprendizaje del lenguaje. Al desarrollar la audición del bebé le estamos dando la oportunidad de ejercitar su memoria y su pensamiento crítico, favoreciendo a la vez la socialización y el vínculo con las personas que lo rodean.

Para estimular este sentido en el bebé se proponen las siguientes actividades:
• Hacer que escuche música variada, pero de preferencia que esté adaptada con sonidos más apropiados para el canal auditivo del bebé.
• Hablarle acerca de los sonidos que escucha: de dónde provienen, qué los produce, cómo son, etc.
• Léele todo tipo de textos: la letra de una canción, una receta, una noticia, un cuento, entre otros.
• Aprovechar cualquier momento para conversar con él: al darle de lactar o de comer, durante el baño, mientras le cambia de ropa o de pañal, a la hora de hacerlo dormir.
• Cuéntale lo que estás haciendo, si está despierto, mientras está echadito: dile que estas ordenando su cuarto, estas planchando, trabajando, estudiando o también le puedes contar lo que va a comer, en qué trabaja papá, etc.

A medida que crezca empezará a reaccionar ante sonidos e irá mostrando cierta preferencia hacia unos, lo cual demuestra a través de movimientos corporales que también pueden acompañarse de expresiones faciales, de acuerdo a la sensación que éstos le transmitan. Esto a su vez nos indica que el bebé comienza a mostrar cierta preferencia por determinado tipo de música.

Lic. Esp. Juvitza Panez S.
Asesora Pedagógica

Fuente e imagen: cosasdelainfancia.com