Los 4 grandes errores de los padres que aman demasiado

Todo padre quiere proteger a sus hijos del dolor y del peligro, de la infelicidad, el rechazo, y de malas experiencias.
Este impulso está bien. Pero cuando la necesidad de proteger es demasiada, los padres obstaculizan el desarrollo sano de sus hijos, trayendo más dolor del que pretendieron evitar en un principio.
Lo que muchos padres sobreprotectores pierden de vista es que, al darle poder a los miedos que seguramente ellos mismos experimentaron en su infancia, ahora evitan que sus hijos los enfrenten y superen.
Enumeramos aquí los 4 errores capitales de los padres sobreprotectores:
1- Limitar la toma de riesgo. Los niños necesitan enfrentar retos. Es parte de crecer. Los padres sobreprotectores desconfían en la capacidad de sus hijos, y ellos acaban creyendo que no pueden por sí mismos.
2- No establecer reglas ni marcar límites adecuadamente. “A mi hijo no le gusta acostarse temprano, por eso le cuesta trabajo levantarse. Por más que le digo, no hace caso.” A estos padres les da miedo tomar su lugar, porque confunden esto con lastimar. Necesitan fortalecer su liderazgo, y perderle el miedo a las quejas o rechazo momentáneo de parte de sus hijos.
3- Solapar su frustración. La frustración es el terreno fértil de la creatividad, pero cuando los padres la resuelven por ellos, los niños desarrollan la noción de que el mundo está ahí para proveer gratificación inmediata. Se vuelven intolerantes, caprichosos, manipuladores y evasivos.
4- Evitar que tomen responsabilidad. Estos padres hacen todo por ellos, quitándoles la oportunidad volverse independientes. Con esto refuerzan una idea equivocada, haciéndoles creer que “el mundo gira a mi alrededor”. Conforme crecen, se vuelven cada vez más diestros en la evasión de la responsabilidad. Lo que realmente necesitan es lo opuesto: sentir el peso de las consecuencias de sus actos, tanto de lo que hacen como de lo que dejan de hacer.
Una consecuencia crónica de esta forma de crianza la podemos ver en los jóvenes que viven en casa de sus padres sin realmente estar construyendo un proyecto de vida. No estudian, no trabajan o consiguen trabajos sin futuro, sólo como excusa para justificar el que están cubriendo sus gastos, sin realmente comprender lo que eso significa. Estos jóvenes en el fondo están paralizados, porque sus padres los solaparon tanto que ahora siente que la vida les queda demasiado grande. Que si salen al mundo no podrán cargarse a sí mismos, o que fracasarán en el intento.
¿Has cometido alguno de estos errores capitales? En el momento en que te das cuenta puedes comenzar a corregirlo. Te lo comentamos, no sólo como “expertos”, sino como padres que los hemos cometido todos, más de una vez.

Fuente: Niños de Ahora
Foto: nombresconsignificado.com