Los 7 secretos para criar hijos felices

Son muy sencillos de llevar a la práctica, ¡aprovéchalo!

IMPRIMIR
3k 0
Estamos siempre pendientes de todo lo que es necesario hacer para que nuestros niños se conviertan en adultos realizados. Pensamos mucho en el trabajo y en el cansancio que da criar a un hijo. Pero ¿y su felicidad? ¿Estamos también pensando en lo que hace a nuestros hijos felices? Si, porque la infancia debería ser, sobre todas las demás cosas, el momento de ser simplemente feliz.

La lista que sigue enumera siete secretos – al alcance de cualquier padre o madre – de los niños felices.

1. Los niños felices hacen sus comidas en horarios regulares. Parece tonto, ¿no? Pero intenta recordar cómo tu mismo te sientes cuando tienes hambre. Así se sienten los pequeños cuando se saltan una comida o tienen que esperar horas a los invitados en esa super cena en su casa. A nadie le gusta sentir hambre. Y comer a intervalos regulares no sólo reabastece sus cuerpecitos y sus cerebros infantiles sino que mantiene el hambre bajo control. Al final, ¡es muy difícil sentirse alegre y tranquilo con la barriga rugiendo!

2. Los niños felices duermen bien. Ok, es muy fácil hablar… sabemos que existen niños más y menos dormilones, pero eso no es disculpa para no crear hábitos de sueño consistentes. Los niños necesitan aprender a dormir y es nuestro – a veces arduo – trabajo enseñarles. Un niño cansado está irritado y cansado. Un niño que duerme bien de noche está preparado para amanecer feliz. Haz del sueño y de los horarios fijos de dormir prioridades absolutas.

3. Los niños felices juegan libremente. Nada de darles instrucciones a la hora de jugar, ni de sobrecargar a los pequeños de actividades. Hoy en día los niños están muy ocupados con cursos y obligaciones. Pasan el día entero recibiendo instrucciones: escuela, natación, música, inglés. No hay tiempo para jugar y dejar a la imaginación correr suelta. ¡Hasta los mismos juegos tienen instrucciones! Es bueno que los niños tengan tiempo para jugar, sólo jugar. Y que junto com esos juegos “hi-tech” existan otros que dependan exclusivamente de su imaginación, como por ejemplo, los cochecitos y los bloques de madera.

4. Los niños felices expresan sus emociones libremente. Lloran cuando están tristes, gritan cuando están enfadados y, a veces, necesitan andar en círculos porque no saben bien lo que están sintiendo. Deja que se expresen a su manera, aunque el “show” sea público. Mientras que los adultos ya sabemos más o menos lo que hacer con determinadas emociones (llamar a un amigo y desahogarse, por ejemplo), los niños con aún más primitivos en este sentido. Intentar callarlos o reprimirlos, avergonzándolos por su comportamiento, no ayuda. Deja que liberen las emociones como sepan y entonces ofrece tu ayuda. Sin duda estos momentos críticos son un reto para los padres. Pero es mucho peor que tu hijo pase toda la vida interiorizando emociones negativas. Reprimir las lágrimas o la ira puede ser la causa de una depresión más tarde.

5. Los niños felices pueden tomar pequeñas decisiones. Nuestros pequeños tienen muy poco control sobre su propia vida. Pasan el día entero escuchando lo que van a comer, lo que harán y donde irán. Déjales tomar algunas decisiones. Ocasionalmente, pueden elegir qué comer o qué vestido ponerse y, seguramente, te harán sonreír.

6. Los niños felices sienten que se les escucha. ¡Escucha a tus hijos de verdad, no sólo aparentemente! Hasta los más pequeñitos se dan cuenta si de verdad les estás escuchando o has puesto el piloto automático. El niño necesita saber que él te importa de verdad, que tu interés es real. Eso os ayudará a crear una relación honrada para toda la vida.

¿Te gustaron los consejos? Pues el más importante es éste:

7. Los niños felices son amados incondicionalmente. Un niño es así: le dices que no salte en el sofá, y salta. Entonces se hace daño y llora. Y por más que esa lógica sea medio incomprensible para nuestra cabeza de adulto, la infancia es eso: un eterno juego de tentativa y error. Nuestros hijos necesitan experimentar y ver lo que sucede. Y tenemos que perdonarlos y amarlos incluso cuando los “experimentos” vayan mal. Los niños tienen más valor para arriesgarse cuando saben que sus padres los amarán y apoyarán siempre. Sólo así podemos ayudarles a volverse personas confiadas y con discernimiento para tomar sus propias decisiones.

Tus hijos son felices cuando saben que siempre estarás allí: “en la alegría y en la tristeza, en la riqueza y en la pobreza”.

Ese texto publicado originalmente en portugués es una adaptación del artículo y de la entrevista “7 Secrets of Highly Happy Children” de la terapeuta infantil Katie Hurley en el sitio The Third Metric. Aqui el link al artículo original y la entrevista.

Fuente: Aleteia
Imagen: imujer.com