Los juegos didácticos: un método de aprendizaje

03/02/2016

Supongo que habrá padres, en algún rincón del mundo, que pensarán que sus hijos pasan mucho tiempo jugando. Otros comentarán con sus amigos que sus hijos tienen demasiados juegos en casa. También los habrá de los que piensan que tantos juegos no hacen ningún bien a los niños, de hecho, ya escribimos en este mismo blog como las nuevas tecnologías no son del todo buenas para los más pequeños. Nada más lejos de la realidad.

Los hábitos normales de un niño son comer, jugar, aprender y dormir. No le puedes pedir al pequeño de la casa que se lea el Quijote. Tampoco puedes exigirle que pinte un Picasso. Pero de ti depende que los juegos a los que accede tu hijo aporten algo o no. Porque hay múltiples tipos de juegos. Y dentro de ese abanico de juegos, hay muchas opciones de uso. La web edupeques te ofrece una larga lista de tipos de juegos educativos, y MundoPrimaria, va más allá, pues separa los juegos según las asignaturas del colegio. Por otro lado, tenemos a El Bosque de las Fantasías, que posee una gran cantidad de juegos. Con los que tus hijos pueden pasar un buen rato y, además, aprender mientras están jugando.

El niño, por norma general, siempre está en busca de aprendizaje. Por eso ponen interés en iniciar a caminar, en decir las primeras palabras… Sin embargo, no todos tienen la misma capacidad cognitiva y a algunos les cuesta más que a otros, ya sea por nerviosismo, por inquietud o por algún tipo de falta de interés. Por ello, la enseñanza tradicional no es aplicable por igual a todos los niños. Hoy día existen muchos tipos de enseñanza, y una de ellas es a través de juegos.

En este post te vamos a hablar de los juegos didácticos. Para empezar, debería explicar que un juego didáctico es una técnica de enseñanza a través de la diversión cuyo fin es que los niños aprendan algo específico de forma lúdica. Estos tipos de juegos didácticos fomentan la capacidad mental y la práctica de conocimientos en forma activa. Para un niño, es más fácil recordar algo divertido y entretenido.

Estos juegos didácticos toman más fuerza en la infancia del menor. ¿Por qué? Pues porque es en esta etapa de la vida en la que más se aprende, por lo que debemos aprovechar eso para reforzar las capacidades de los niños y a través del juego puede ser una óptima elección. Además, es una realidad que a través del juego el niño puede expresar mejor sus emociones y liberar la energía acumulada siendo aceptado socialmente.

El método del aprendizaje a través de los juegos es muy antiguo, pero ahora se está recuperando. Más importancia cobra aún si en el actual mundo conectado a las nuevas tecnologías, es fundamental para los pequeños no aprender todo a través de las pantallas. Así, que, aunque existan multitud de herramientas para que tu hijo aprenda con las tecnologías, intenta utilizar el juego tradicional y en concreto los juegos didácticos, ya que con estos los niños emplean en ellos los cinco sentidos y no solo dos.

¿Los juegos son buenos para los niñ@s?
Los juegos didácticos deberían ser parte de la vida del pequeño. No solo fomentan la capacidad cognitiva del menor, sino que ayudan a desarrollar distintas capacidades como la memoria, autoestima, concentración y el desarrollo social, entre otras.

Por ejemplo, los juegos que invitan a una interacción física favorecen a las habilidades motrices del menor. Juegan un papel fundamental en el desarrollo y el progreso de estas habilidades. Juegos como el Twistter, que exige una destreza manual, ayudan a los niños a coordinar el cerebro y el cuerpo y aprender a que ambos cooperan.

Con los juegos de mesa, los niños desarrollan la capacidad de la memoria. Este tipo de juegos necesitan la memorización, la paciencia y la constancia para lograr éxito, lo que puede mostrar al niño que estas habilidades son esenciales en la vida, por ejemplo, a la hora de realizar exámenes o cuestionarios posteriores en la escuela.

La autoestima es otra de las capacidades a las que estos juegos educativos afectan. En este caso, el niño resuelve un problema, ya sea en un rompecabezas o en un espacio virtual y, al sentirse capaz de solventar la situación, la autoestima del niño aumenta.

¿Qué beneficios tienen estos juegos?
Así, algunos de los beneficios de los juegos didácticos son los siguientes:

Fomentan la observación.
Aumentan la concentración y la atención.
Provocan interés en materias que antes el niño desconocía o que no eran de su gusto.
Favorecen las capacidades lógicas. Así como la fantasía, imaginación e invención.
Presentan la necesidad de tomar sus propias decisiones, dando a los niños cierta autonomía.
Aceleran la adaptación de los niños en los procesos sociales, como la amistad.
Incitan la imitación de roles a través de los cuáles se relaciona con su entorno.
Desarrollan un espíritu crítico, disciplinario, de perseverancia, tenacidad y responsabilidad.
Adquieren un potencial creador que marcará su manera de ser y de relacionarse con la gente del mundo.
Por ello, desde Securekids te recomendamos que la enseñanza de tu hijo alterne juegos didácticos con tecnologías. Este mundo tecnológico es muy sencillo, pero en realidad, los juegos didácticos no deberían de salir de la vida de tu hijo por el bien del menor. Ayúdale a fomentar diferentes capacidades que las nuevas tecnologías no pueden hacer.

Fuente e Imagen: securekids.es